Mi comentario personal con Lida fue que algo que afectó mucho a Boris fue el calor. Él era un gato muy peludo, tanto como Grissom.
Después de lo de Boris decidimos intentar quitarles un poco de pelo. Pero como está la situación económica, eso implicaría un desembolso sin el cual podríamos comprar alimento y/o arena.
La última vez que Georgia y Grissom visitaron la peluquería fue hace dos años. Para lograr eso, en la veterinaria los tuvieron que sedar lo cual tuvo como consecuencia que ambos gatos se sintieran drogados durante tres días.
Hoy, decidimos analizar la situación:
1) Cuando Lida o yo cepillamos a los gatos, ellos no se estresan.
2) Están acostumbrados a ruidos extraños.
Así que traje a casa la maquinita de quitar pelo y decidimos hacer un experimento. El resultado: gatos no estresados, por lo tanto no hubo que sedarlos y por consiguiente se logró quitarles algo de pelo.
Tiene mucho sentido porque ellos, al no estar en un ambiente extraño y no sentirse manipulados por extraños, se sienten más relajados. Por consiguiente, significa que nos hemos "ahorrado una lana" y ellos no se sienten maltratados.


